Escribo, porque me lo pide el cuerpo
Escribo, porque me lo pide el cuerpo,
y no transijo que me digas
que no sirve para nada,
me permites hacerlo creyendo
que es tan útil como
rascarse el trasero,
locuaz es la ignorancia
de tu cara póquer. (más…)
Escribo, porque me lo pide el cuerpo,
y no transijo que me digas
que no sirve para nada,
me permites hacerlo creyendo
que es tan útil como
rascarse el trasero,
locuaz es la ignorancia
de tu cara póquer. (más…)
Esta es una de esas ideas rarunas que se me pasan por la cabeza observando al señor J. Pensada para él y no sé si gustará a alguno de vuestros pequeñ@s.
Ahora mismo lleva unos meses fascinado mirando fotografías, sobre todo de su familia, pero también de otras cosas como animales u objetos cotidianos. Aunque hay libros con fotos, están muy pensados para aumentar vocabulario y no he encontrado ninguno en el que las fotos formen parte de una historia.
Y luego está mi amor a la poesía que le intento transmitir. Hay poesía para niños más mayores, desde la archiconocida Gloria Fuertes a otras opciones de autores más o menos conocidos. Para bebés y niños muy pequeños me gusta mucho la serie «de la cuna a la luna» de editorial Kalandraka. Pero hay pocas cosillas en general.
Y aquí está mi idea, (más…)
La comida, la ropa, incluso los muebles, y poco a poco llegó a la novela y a lo que hoy me importa, la poesía.
Esta es una reflexión para hacer reflexionar a los pocos que nos pueda importar que la antigua poesía (puede que) haya muerto. No es un poema, más bien un breve epitafio para honrar a los grandes.
¡Cómo mola bucear por papeles y cuadernos garabateados de antaño!, y reencontrarte con poemas que uno no recordaba. Como este de 1999, con quince años.
Vaga cada mañana por el mismo camino,
se dirige al mismo lugar, ya determinado,
a paso rápido aleja las dudas a un lado,
cree saberlo todo, mas ¿qué le traera el destino?
Meter la mano
en un bote lleno de arroz
o de legumbres.
Abrir el armario
y descubrir caracoles
de toalla. (más…)
Escribo historias casi desde que aprendí a escribir. Grandes best sellers no editados como «la niña que se rompió una pierna» con 7 años, jeje. Con la poesía empecé más tarde, como con 14 años, en un momento bastante durillo de mi vida. Y siempre ha sido mi compañera, con más o menos calidad, pero siempre como una fantástica forma de desahogo, expresión y creatividad.
En esta categoria pretendo mostrar textos que tienen bastante tiempo, y que fueron importantes por diferentes motivos. Y ¿Quién sabe?, puede que algún dia os deleite con «la niña que se rompió una pierna».
Comenzamos con un poema escrito con 17 años, nuevas experiencias, muchas ganas de vivir, y de bailar… (más…)
Voy a cepillarme los dientes
para ver tu cepillo
y creer que aún no te has marchado.
Y tiraré del hilo, dental,
para ver si sangro
y me creo que es un mordisco
tuyo en el labio. (más…)
*¿Qué clase de hombre ama así?
Me bebiste con el amor del agua,
oxidando los anclados engranajes,
transformando hierro en entrañas.
Me diluyo en carne y pasión
para alimentarte, ojos agua. (más…)